Don Jaime pertenece a una aristocrática familia de la nobleza navarra, con casa solariega en Soria, y vinculada desde antiguo a la Monarquía. Su abuelo, Luis de Marichalar y Monreal, vizconde de Eza, fue ministro del Ejército y Marina durante el reinado de Alfonso XIII, senador vitalicio y alcalde de Madrid a principios de siglo. Al descubrirse las ruinas de Numancia en una finca de su propiedad, donó el terreno a Patrimonio Nacional.
Luego del anuncio de la "separación temporal", arreciaron las críticas sobre el Duque de Lugo -persona discreta en su vida privada, que jamás ha provocado a nadie- y se han metido con su trabajo, con lo que gana, con lo que hace o no hace, con sus amistades, con su ictus, y han lanzado las más desagradables insinuaciones sobre su vida sexual, llamándolo "modisto" y poniendo en duda su hasta su sexualidad al decir que hasta su compromiso con la infanta no se le conocía novia.
Desde este humilde blog, quiero manifestar alto y claro mi apoyo a don Jaime de Marichalar, por ser un buen padre, por su paciencia, su savoir faire, su elegancia, y su ejemplo de lucha contra la adversidad al superar su enfermedad.