
Mientras leo la indignación de
Zetapolleces al ver al sempiterno Felipe González (al que por cierto ya no le tienen que pintar las canas, porque las peina naturalmente), yo -que soy más fashion- no puedo evitar hacer algunas puntualizaciones más ... frívolas.
¿Quién viste a los socialistas? ¿Algún estilista del PP dispuesto a hundirlos?
¡Pero qué horteras de bolera!
Felipe González, que a sus años y con su cuenta bancaria ya debería haber aprendido a copiar el vestuario de sus vecinos de la exclusiva urbanización de Pozuelo de Alarcón en la que vive (si, señores, nada de Usera, nada de Carabanchel, nada de Fuenlabrada o Parla, Pozuelo, que mola mazo). Hace rato que ya es hora de disfrutar de un traje a medida, de excelente corte y paño. Un toque de glamour a lo Evita Perón, que las masas socialistas todo se lo perdonan a sus dirigentes. El mal gusto, en cambio, es imperdonable.
El otro, el que eeeeeeehhhhhhhhhh, aaahhhhhh, habla mal en dos idiomas, presidente charnego de la Comunidad Autonómica de Cataluña, Pepe Montilla, va vestido de detritus humano. Todo marrón, de pies a cabeza. Espero que al menos se haya perfumado con Eau de Socialiste.
Y por último, la ministra de Vivienda. Vale que esté embarazada. Pero ¿quién la vistió de muñeca chochona?